El portalámparas es el elemento básico entre la línea de corriente eléctrica y un foco, se emplean innumerables formas y materiales para su fabricación, ya que todo depende de su uso tanto en interiores como en exteriores.

Los portalámparas pueden ser instalados en forma independiente o en un artefacto, ya sea una araña, un velador, un aplique o aun dentro de una portátil con alargue. En todos los casos su función es la de alojar una lámpara incandescente o de gases fluorescentes de diversos tipos que ofrece el mercado. En el fondo del portalámparas hay un contacto para el botón terminal de la bombilla y el otro es la misma rosca donde se atornilla el bulbo.

Aquí hay que puntualizar algo importante y que se tiene poco en cuenta, ya que de un modo u otro la lámpara funciona igual: el terminal vivo de los dos o tres cables de la instalación debería ir conectado al terminal del fondo y nunca a la rosca. Además, esa misma línea deberá ser la que se corta con el interruptor y no la que llega directa de la red. Estas precauciones tienden a evitar que cuando se quiera cambiar la lámpara se corran riesgos de electrocución al tocar con los dedos la rosca exterior.

Aquí te decimos como reemplazar o instalar un portalámparas de los más comunes.

¿QUÉ NECESITO?
MATERIALES: HERRAMIENTAS:

Portalámparas de reemplazo

Destornillador plano
Destornillador de cruz
Probador de corriente

¡ADVERTENCIA!

No olvides que antes de cualquier reparación o reemplazo, debes cortar el suministro de corriente eléctrica.

LOS PASOS A SEGUIR:

1. Desatornilla el portalámparas girando la tapa. Verás la base en la que se encuentran las terminales metálicas donde se conectan los cables eléctricos.

2. Con el Destornillador afloja los tornillos y retira los cables.

3. Saca los cables de la tapa.

4. Ahora tienes que hacer lo mismo, pero en sentido contrario con el portalámparas de reemplazo.

5. Quita la tapa e inserta los cables.

6. Conecta los cables en los tornillos de las terminales, apretando firmemente con un Destornillador

7. Restaura el suministro de energía eléctrica y prueba su funcionamiento con el probador de corriente. Si el funcionamiento es correcto vuelve a cortar la corriente y continúa.

Finalmente atornilla la tapa y ¡listo !